El 1.º de febrero tuve la oportunidad de participar en un evento que solo se realiza una vez al año en el templo 帝釈寺 (たいしゃくじ、Taishaku-ji) ubicado en la ciudad de Minoh, en la prefectura de Osaka.
Según el sitio web oficial del templo (https://taishakuji.or.jp/), el sacerdote expresa el deseo de que Taishaku-ji funcione como un “vínculo entre el pasado y el presente”, un espacio donde la tradición budista y la vida moderna puedan coexistir en armonía. Después de vivir esta experiencia en primera persona, esa idea deja de ser un lema y se vuelve algo muy tangible.
Durante el evento presencié la ceremonia del Fuku Goma Matsuri, un ritual budista que se celebra en el período de 節分 (せつぶん、Setsubun), alrededor del 3 de febrero.
El Setsubun marca simbólicamente la transición entre el invierno y la primavera según el calendario tradicional japonés. La práctica más conocida de esta fecha es el lanzamiento de 福豆 (ふくまめ、Fukumame), los «frijoles de la buena fortuna», con el objetivo de expulsar a los demonios y atraer la buena suerte. Sin embargo, en muchos templos budistas —como Taishaku-ji— esta fecha se acompaña de rituales más profundos, entre ellos el Goma Matsuri, centrado en la purificación a través del fuego.
El evento se desarrolló en varias etapas claramente definidas:
Invocación y recitación de sutras antes y durante el ritual.
Purificación del templo mediante el uso ritual de armas, que simbólicamente “cortan el mal”.
Celebración del 護摩 (ごま、Goma), el ritual de fuego.
Por último, la ceremonia del 火渡り (ひわたり、Hiwatari).
Cada fase cumple una función simbólica específica, reforzando la idea de limpieza espiritual, protección y renovación para el nuevo ciclo que comienza.
El Goma es un ritual del budismo esotérico japonés en el que los sacerdotes queman madera o tablillas consagradas mientras recitan sutras y oraciones. A través del fuego se pide:
Protección frente a dificultades y obstáculos
Bendiciones para el nuevo ciclo
Buena salud
Bienestar espiritual y material
En Taishaku-ji, este ritual se realiza como 福護摩 (ふくごまま、Fuku Goma), literalmente «goma de la buena fortuna». Las ofrendas arrojadas al fuego representan deseos, preocupaciones o elementos que se buscan purificar y transformar.
El Hiwatari significa literalmente «cruzar el fuego». Es una ceremonia tradicional asociada al budismo esotérico japonés, especialmente a la escuela 真言宗 (しんごんしゅう、Shingon-shū) y a prácticas ascéticas como el 修験道 (しゅげんどう、Shugendō).
Tras finalizar el goma, los participantes caminan descalzos sobre las brasas que quedan del fuego ritual. Este acto simboliza purificación, fortaleza espiritual y la superación de obstáculos tanto físicos como mentales. No se trata de una demostración de valentía, sino de una experiencia corporal que refuerza la dimensión vivencial de la práctica religiosa japonesa.
Participar en ceremonias como el fuku goma matsuri y el hiwatari recuerda algo fundamental: muchas prácticas religiosas japonesas no se comprenden solo observándolas, sino experimentándolas con el cuerpo.
La simbología es profunda, la atmósfera es solemne y el significado espiritual es muy potente… pero también conviene decirlo sin rodeos: las brasas estaban realmente calientes 🔥😅
Tal vez ahí esté parte del mensaje. La purificación no es solo metafórica, y el aprendizaje —como el estudio del japonés— a veces quema un poco… pero definitivamente vale la pena.
— Nicolás R. M.
07 de febrero de 2026